La inteligencia artificial está transformando numerosos ámbitos de la vida cotidiana, pero también está siendo utilizada por los delincuentes para perfeccionar algunas de sus técnicas. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han advertido de que esta tecnología puede facilitar la creación de identidades falsas, contenidos manipulados y campañas de ingeniería social más convincentes.
En este contexto, proteger una vivienda ya no consiste únicamente en cerrar correctamente puertas y ventanas. La seguridad también pasa por prestar atención a la información que compartimos, a los dispositivos conectados y a las comunicaciones que recibimos. La prevención sigue siendo fundamental para reducir los riesgos y detectar posibles intentos de fraude o suplantación. En Grupo Mutua Propietarios sabemos que proteger un hogar implica anticiparse a los diferentes imprevistos que pueden afectarlo. Por ello, en este artículo explicamos cómo está cambiando el uso de la inteligencia artificial por parte de los delincuentes y qué medidas pueden ayudarte a reforzar la seguridad de tu vivienda.
¿Cómo utiliza la inteligencia artificial la delincuencia?
La IA no constituye por sí misma una nueva modalidad de robo, pero sí puede facilitar determinadas actividades delictivas. La Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado y la Delincuencia Grave 2025 del Ministerio del Interior señala que las organizaciones criminales utilizan cada vez más esta tecnología para actividades como las estafas, los ciberataques y la creación de contenidos falsos mediante deepfakes.
También Europol ha advertido de que la inteligencia artificial generativa puede utilizarse para personalizar técnicas de ingeniería social y hacer que determinados engaños resulten más convincentes.
Esto significa que los delincuentes pueden disponer de herramientas capaces de generar contenidos y comunicaciones con mayor rapidez y adaptarlos a diferentes víctimas. Por ello, la prevención requiere combinar las medidas de seguridad tradicionales con una mayor precaución en el entorno digital.
Deepfakes y suplantación de identidad
Una de las aplicaciones que más atención ha recibido es la creación de deepfakes, contenidos audiovisuales manipulados mediante tecnologías de inteligencia artificial para representar de forma falsa a una persona.
El Ministerio del Interior ha documentado casos reales en España en los que se utilizaron vídeos manipulados mediante IA para captar víctimas de falsas inversiones. En abril de 2025, Policía Nacional y Guardia Civil desarticularon una organización que habría utilizado anuncios manipulados con inteligencia artificial para hacerse pasar por personalidades conocidas y ganarse la confianza de las víctimas.
Aunque este tipo de fraude no implica necesariamente la entrada física en una vivienda, demuestra cómo la suplantación puede utilizarse para obtener información o provocar que una persona facilite voluntariamente datos o dinero.
Ingeniería social: el factor humano sigue siendo clave
La inteligencia artificial también puede reforzar técnicas de ingeniería social. Estas estrategias buscan manipular a una persona para conseguir información, credenciales o determinadas acciones.
Los mensajes fraudulentos pueden hacerse pasar por empresas, bancos, administraciones o personas conocidas. El phishing utiliza comunicaciones que imitan a entidades legítimas con el objetivo de obtener información privada, provocar cargos económicos o infectar dispositivos. Para reducir este riesgo es recomendable:
- No facilitar datos personales o bancarios ante solicitudes inesperadas.
- Comprobar quién está realmente detrás de un mensaje antes de actuar.
- Evitar acceder a enlaces sospechosos.
- Utilizar contraseñas robustas y diferentes para cada servicio.
- Mantener actualizados los dispositivos y aplicaciones.
- Activar sistemas de autenticación adicionales cuando estén disponibles.
¿Puede la IA facilitar los robos en una vivienda?
La utilización de inteligencia artificial no significa que una vivienda sea automáticamente más vulnerable a un robo físico. Sin embargo, las nuevas herramientas pueden facilitar la obtención de información y la suplantación de identidad, aspectos que forman parte de la seguridad integral del hogar.
Por este motivo, conviene evitar publicar información que permita conocer cuándo una vivienda estará vacía o proporcionar demasiados detalles sobre su ubicación, rutinas o sistemas de seguridad.
Además, si el inmueble dispone de dispositivos conectados, como cámaras, alarmas o sistemas domóticos, es importante protegerlos adecuadamente mediante contraseñas seguras, actualizaciones y configuraciones de seguridad.
Medidas tradicionales que siguen siendo fundamentales
Aunque las técnicas evolucionen, las medidas básicas de protección de una vivienda continúan siendo importantes. Antes de abandonar el domicilio, es aconsejable:
- Comprobar que puertas y ventanas quedan correctamente cerradas.
- Revisar el estado de cerraduras y accesos.
- No dejar llaves en lugares fácilmente accesibles.
- Evitar comunicar públicamente ausencias prolongadas.
- Mantener los sistemas de alarma correctamente configurados.
- Pedir a una persona de confianza que supervise la vivienda durante ausencias largas.
La protección del hogar también incluye los riesgos digitales
La seguridad de una vivienda actual va más allá de sus paredes. Ordenadores, teléfonos, cámaras, televisores y otros dispositivos conectados pueden almacenar información personal y formar parte de la vida cotidiana del hogar.
Por ello, mantenerlos actualizados, utilizar redes seguras y revisar periódicamente las opciones de privacidad son hábitos que complementan las medidas físicas de protección.
En este sentido, la prevención debe entenderse como un conjunto de actuaciones. No existe una única medida capaz de evitar todos los riesgos, especialmente en un escenario tecnológico que continúa evolucionando.
Conclusión: prevención física y digital para proteger tu hogar
La inteligencia artificial está proporcionando nuevas herramientas que pueden ser aprovechadas por los delincuentes para perfeccionar técnicas de fraude, suplantación e ingeniería social. Ante esta evolución, la seguridad del hogar requiere combinar los hábitos tradicionales de prevención con una mayor atención a la información y los dispositivos digitales.
Cerrar correctamente la vivienda, proteger los dispositivos, desconfiar de comunicaciones inesperadas y evitar compartir información sensible son medidas que ayudan a reducir la exposición a diferentes riesgos. A ellas puede sumarse un seguro de hogar adaptado a las características de cada vivienda.
En Grupo Mutua Propietarios trabajamos para ofrecer soluciones de protección adaptadas a diferentes necesidades, con coberturas que pueden incluir el robo y la expoliación, así como asistencia informática y de ciberriesgos. Si quieres conocer las opciones disponibles para proteger tu vivienda y tu patrimonio, consulta nuestro seguro de hogar y descubre qué modalidad puede adaptarse mejor a tus necesidades.