Reformar una vivienda puede cambiar mucho más que su aspecto. Renovar la cocina, reformar el baño, cambiar las instalaciones o realizar una reforma integral puede modificar tanto el valor como algunas de las características del inmueble.
Por eso, cuando realizamos cambios importantes en casa también conviene prestar atención a nuestro seguro de hogar. ¿Es necesario comunicar una reforma a la aseguradora? ¿Hay que actualizar las coberturas? ¿Qué ocurre con los nuevos elementos que incorporamos a la vivienda?
En Grupo Mutua Propietarios repasamos algunos aspectos que conviene tener en cuenta para que la protección de tu hogar siga adaptándose a las características reales de la vivienda después de una reforma.
¿Es necesario informar al seguro si hacemos una reforma?
No todas las reformas tienen el mismo alcance. Pintar una habitación o realizar pequeños cambios decorativos no es lo mismo que renovar instalaciones, modificar la distribución de la vivienda o llevar a cabo una reforma integral.
La Ley de Contrato de Seguro establece que, durante la vigencia del contrato, el tomador o el asegurado debe comunicar a la aseguradora aquellas alteraciones de las circunstancias declaradas que supongan una agravación del riesgo en los términos previstos por la normativa.
Por ello, si vas a realizar una reforma importante, es recomendable consultar previamente con tu aseguradora y revisar las condiciones de tu póliza. De esta manera podrás saber si los cambios realizados deben comunicarse y si es necesario adaptar algún aspecto del seguro.
¿Puede una reforma cambiar el valor de la vivienda asegurada?
Una reforma puede incorporar nuevos elementos o mejorar los que ya existían. Una cocina completamente renovada, nuevos revestimientos, instalaciones actualizadas o determinadas mejoras pueden modificar el valor de los elementos asegurados.
En los seguros de hogar es importante distinguir entre continente y contenido.
El continente engloba, con carácter general, los elementos que forman parte de la estructura y las instalaciones fijas de la vivienda, mientras que el contenido hace referencia a los bienes que se encuentran en su interior, como muebles, electrodomésticos u objetos personales.
Después de una reforma importante conviene comprobar si los capitales asegurados continúan correspondiéndose con la realidad de la vivienda.
Revisa el continente después de una reforma
Determinadas reformas pueden afectar especialmente al continente de la vivienda.
Por ejemplo, renovar las instalaciones de agua o electricidad, sustituir elementos fijos del baño o la cocina, cambiar suelos o realizar modificaciones en la distribución puede alterar las características que tenía el inmueble cuando se contrató el seguro.
Una vez terminada la reforma, revisar la póliza permite comprobar que la información sobre la vivienda está actualizada y que los capitales y coberturas contratados continúan siendo adecuados.
¿Y qué ocurre con el contenido?
Una reforma también puede venir acompañada de cambios en el mobiliario o de la incorporación de nuevos bienes.
Electrodomésticos, muebles, equipos electrónicos u otros objetos adquiridos después de reformar la vivienda pueden hacer que el valor del contenido sea diferente al que existía cuando se contrató la póliza.
Por este motivo, también es conveniente revisar el capital asegurado para el contenido y comprobar que se ajusta al valor de los bienes que tenemos actualmente en casa.
¿El seguro de hogar cubre los daños producidos durante una reforma?
Este es uno de los puntos que más dudas puede generar.
Las coberturas durante la ejecución de una obra dependerán de las condiciones establecidas en cada póliza, del tipo de reforma y del origen de los daños. Por tanto, no debe darse por hecho que cualquier daño producido durante una obra estará cubierto por el seguro de hogar.
Antes de iniciar una reforma, especialmente si se trata de una actuación de cierta envergadura, conviene revisar las condiciones de la póliza y consultar con la aseguradora qué situaciones están contempladas.
También es recomendable comprobar que los profesionales encargados de realizar los trabajos cuentan con los seguros y autorizaciones que correspondan para desarrollar su actividad.
¿Qué conviene revisar antes y después de hacer una reforma?
Antes de iniciar las obras, es recomendable revisar algunos aspectos relacionados con la vivienda y su protección:
- Consultar las condiciones de la póliza de seguro de hogar.
- Informar a la aseguradora cuando la reforma pueda modificar las circunstancias declaradas o afectar al riesgo asegurado.
- Comprobar si las obras requieren licencias o autorizaciones.
- Revisar las coberturas aplicables durante la ejecución de los trabajos.
- Una vez terminada la reforma, actualizar cuando corresponda la información de la vivienda y los capitales asegurados de continente y contenido.
De esta manera, la póliza podrá seguir reflejando las características y necesidades reales del hogar tras los cambios realizados.
Una reforma también es un buen momento para revisar tu seguro de hogar
Reformar una vivienda supone adaptar el espacio a nuevas necesidades, mejorar sus instalaciones o renovar algunas de sus estancias. Y también puede ser una buena oportunidad para comprobar si nuestro seguro continúa ajustándose a la realidad del hogar.
No todas las reformas implican necesariamente modificar una póliza, pero cuando los cambios son relevantes conviene comunicarlo a la aseguradora y revisar las coberturas y los capitales contratados.
En Grupo Mutua Propietarios contamos con diferentes modalidades de Seguro de Hogar,diseñadas para adaptarse a las características de cada vivienda y a las necesidades de las personas que viven en ella. ¡Contáctanos!