Volver a casa después de unos días de vacaciones significa recuperar poco a poco la rutina. Deshacer las maletas, organizar las próximas semanas o retomar los horarios habituales suelen ocupar nuestra atención, pero también es un buen momento para comprobar que todo en nuestra vivienda continúa en perfecto estado.
Aunque hayamos dejado el hogar preparado antes de marcharnos, durante nuestra ausencia pueden producirse pequeñas incidencias o aparecer señales que conviene detectar cuanto antes. Una revisión sencilla al regresar puede ayudarnos a comprobar el estado general de la vivienda y evitar que un pequeño problema termine convirtiéndose en una reparación mayor.
Desde Grupo Mutua Propietarios compartimos cinco revisiones básicas que conviene realizar al volver de vacaciones.
1. Comprueba grifos, tuberías y posibles fugas de agua
El agua es uno de los primeros aspectos que conviene revisar al regresar a casa. Antes de recuperar la rutina habitual, dedica unos minutos a comprobar grifos, tuberías y conexiones visibles de electrodomésticos como la lavadora o el lavavajillas.
También es recomendable prestar atención a posibles manchas de humedad, pequeñas filtraciones o acumulaciones de agua que hayan podido aparecer durante los días en los que la vivienda ha permanecido vacía.
Revisar especialmente baños, cocina y zonas próximas a instalaciones de agua puede permitir detectar a tiempo cualquier anomalía y actuar antes de que el problema vaya a más.
2. Revisa la instalación eléctrica y los electrodomésticos
Si antes de salir desconectaste algunos aparatos eléctricos, el regreso es un buen momento para volver a ponerlos en funcionamiento de manera progresiva y comprobar que funcionan correctamente.
Revisa también el cuadro eléctrico y presta atención a cualquier señal poco habitual, como enchufes que no funcionan, aparatos que presentan fallos o interruptores que hayan saltado durante tu ausencia.
En el caso del frigorífico y el congelador, comprueba que han mantenido la temperatura adecuada y revisa los alimentos almacenados antes de consumirlos, especialmente si sospechas que pudo producirse algún corte de suministro eléctrico.
3. Comprueba puertas, ventanas y persianas
Las puertas y ventanas son otro de los puntos que merece la pena revisar después de varios días fuera de casa.
Comprueba que cerraduras, marcos, persianas y sistemas de cierre funcionan correctamente y que no presentan ningún daño. Si dispones de alarma, cámaras u otros sistemas de protección, también puedes verificar que continúan funcionando con normalidad.
Además, abrir ventanas durante unos minutos permitirá renovar el aire acumulado durante los días en los que la vivienda haya permanecido cerrada.
4. Revisa terrazas, balcones y otros espacios exteriores
Si tu vivienda dispone de terraza, balcón, patio o jardín, no olvides comprobar también su estado.
El viento, las altas temperaturas o las tormentas de verano pueden desplazar objetos, afectar al mobiliario exterior o provocar acumulaciones de hojas y suciedad en desagües y sumideros.
Revisa que estos últimos estén despejados y comprueba el estado de toldos, macetas, mobiliario y otros elementos situados en el exterior. Mantener estas zonas en buenas condiciones ayuda también a prepararlas para los cambios meteorológicos propios de los próximos meses.
5. Comprueba que no haya señales de humedad o pequeños desperfectos
Por último, realiza una revisión general de las distintas estancias de la vivienda.
Presta atención a paredes, techos y suelos para detectar posibles manchas de humedad, grietas o desperfectos que no estuvieran presentes antes de las vacaciones. Los olores poco habituales también pueden ser una señal de que existe algún problema que conviene revisar.
Detectar estas pequeñas señales a tiempo permite valorar su origen y actuar antes de que puedan producir daños mayores en la vivienda.
Volver a la rutina también significa cuidar de tu hogar
Después de las vacaciones, dedicar unos minutos a revisar el estado de la vivienda puede ayudarnos a recuperar la rutina con todo en orden.
Comprobar las instalaciones de agua y electricidad, revisar puertas y ventanas, prestar atención a los espacios exteriores y detectar posibles humedades o desperfectos son pequeñas acciones que contribuyen al mantenimiento y cuidado del hogar durante todo el año.
Además, es recomendable conocer las coberturas de nuestro seguro de hogar y saber cómo actuar ante cualquier incidencia que pueda producirse en la vivienda. En Grupo Mutua Propietarios contamos con diferentes modalidades de Seguro de Hogar adaptadas a las necesidades de cada vivienda y de las personas que viven en ella.