Un cambio repentino en la tensión eléctrica puede provocar que uno o varios aparatos dejen de funcionar. Ante esta situación, conviene actuar con precaución, comprobar si la incidencia afecta a más viviendas y revisar la póliza antes de reparar o sustituir los equipos. Desde Grupo Mutua Propietarios explicamos qué pasos seguir, qué puede cubrir el Seguro de Hogar y cómo reducir el riesgo de daños eléctricos.
¿Qué es una subida de tensión y qué daños puede causar?
Una subida de tensión se produce cuando el voltaje de la red eléctrica aumenta por encima de su nivel habitual. Puede deberse a una incidencia en el suministro, al restablecimiento de la electricidad después de un corte o a determinados fenómenos atmosféricos.
Este aumento puede afectar a los dispositivos que se encuentren conectados en ese momento. Los daños no siempre son inmediatos o visibles. Un aparato puede dejar de funcionar por completo, presentar fallos intermitentes o sufrir el deterioro de alguno de sus componentes.
Los televisores, ordenadores, routers, electrodomésticos y equipos electrónicos suelen ser especialmente sensibles. La instalación eléctrica de la vivienda también puede resultar afectada, por lo que no conviene volver a utilizarla si existen chispas, olor a quemado o señales de sobrecalentamiento.
¿El seguro de hogar cubre los aparatos dañados?
Algunos seguros de hogar incluyen una garantía de daños eléctricos. Esta puede contemplar los desperfectos sufridos por aparatos eléctricos o electrónicos como consecuencia de una subida de tensión, un cortocircuito u otra anomalía eléctrica.
Sin embargo, la existencia y el alcance de esta cobertura dependen de cada póliza. Pueden establecerse límites económicos, franquicias, antigüedades máximas o criterios específicos para valorar los aparatos afectados. Grupo Mutua Propietarios también recuerda que los equipos deben cumplir las condiciones previstas en el contrato para que pueda aplicarse la cobertura.
También conviene comprobar cómo aparecen asegurados los bienes. Los electrodomésticos y dispositivos móviles suelen formar parte del contenido, mientras que la instalación eléctrica fija puede estar vinculada al continente.
¿Cómo saber si la avería procede de una subida de tensión?
Que un aparato deje de funcionar no significa necesariamente que haya sufrido una subida de tensión. La avería también puede deberse al desgaste, a un defecto interno o a una falta de mantenimiento.
Una señal relevante es que varios equipos conectados dejen de funcionar al mismo tiempo. También puede ayudar comprobar si se ha producido un corte eléctrico o si otros vecinos han detectado la misma incidencia.
La aseguradora puede solicitar un informe técnico que identifique la causa de la avería. Este documento permite diferenciar un daño eléctrico accidental de un fallo provocado por la antigüedad o el deterioro del aparato.
¿Qué hacer después de detectar los daños?
Si se produce una incidencia eléctrica, desconecta los aparatos afectados siempre que puedas hacerlo sin asumir riesgos. Cuando existan chispas, humo u olor a quemado, evita manipular la instalación y contacta con un profesional cualificado.
Después, conviene seguir estos pasos:
- Anotar la fecha y la hora aproximada de la incidencia.
- Hacer fotografías de los aparatos y de los daños visibles.
- Comprobar si otras viviendas también se han visto afectadas.
- Conservar facturas, garantías e informes técnicos disponibles.
- No tirar ni sustituir los equipos antes de consultar con la aseguradora.
- Comunicar el siniestro y seguir las indicaciones recibidas.
La Ley de Contrato de Seguro establece, con carácter general, un plazo máximo de siete días desde que se conoce el siniestro, salvo que la póliza conceda uno más amplio. También indica que deben adoptarse medidas razonables para reducir sus consecuencias.
Cómo reducir el riesgo de daños eléctricos
No todas las alteraciones del suministro pueden evitarse, pero algunas medidas ayudan a reducir sus efectos. Es recomendable utilizar protectores contra sobretensiones adecuados y revisar periódicamente la instalación eléctrica de la vivienda.
Durante un apagón, puede ser conveniente desconectar los equipos más sensibles. Cuando vuelva el suministro, espera unos minutos y vuelve a conectarlos de manera progresiva. Esta precaución puede reducir su exposición a posibles variaciones de tensión durante el restablecimiento del servicio.
También conviene evitar el uso de regletas deterioradas o la conexión de demasiados aparatos en un mismo punto. Si los interruptores automáticos saltan con frecuencia o los enchufes se calientan, debe intervenir un profesional cualificado.
Preguntas frecuentes sobre las subidas de tensión
¿El seguro cubre todos los electrodomésticos dañados?
El Seguro de Hogar de Grupo Mutua Propietarios sí cubre los daños ocasionados por subidas de tensión, según las condiciones y los límites establecidos en la póliza. Para determinar qué electrodomésticos quedan cubiertos, deben revisarse los requisitos aplicables a los aparatos afectados. También puede solicitarse un informe técnico que confirme el origen eléctrico de la avería antes de valorar su reparación o indemnización.
¿Debo conservar el aparato, aunque ya no funcione?
Sí. Conviene conservarlo hasta que la aseguradora indique cómo proceder. Desecharlo antes de la valoración puede dificultar la comprobación del daño y de su causa. También es recomendable guardar la factura de compra, la garantía, fotografías y cualquier informe emitido por el servicio técnico.
¿Qué ocurre si la subida de tensión afecta a varios vecinos?
Debe comunicarse la incidencia a la aseguradora y comprobar si el problema afecta a la red del edificio o al suministro exterior. Si existen daños en una instalación común, también habrá que informar al presidente o al administrador de fincas para determinar si debe intervenir el seguro de la comunidad.