La seguridad en las comunidades de propietarios continúa evolucionando al ritmo de nuevas exigencias normativas. En este contexto, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha recordado un hito importante: a partir del 1 de julio de 2026, será obligatorio que todos los ascensores cuenten con un manual de funcionamiento.
Una medida que forma parte de la actualización del marco regulatorio iniciado en 2024 y que busca reforzar la seguridad, la accesibilidad y el correcto mantenimiento de estos sistemas esenciales en miles de edificios en España.
Un parque de ascensores envejecido que exige atención
España es uno de los países con mayor número de ascensores por habitante, con aproximadamente 24 unidades por cada 1.000 personas. Además, cerca de la mitad de estos equipos supera los 20 años de antigüedad, lo que pone de relieve la importancia de su correcta conservación.
En este escenario, desde la OCU se insiste en la necesidad de que las comunidades de propietarios mantengan sus instalaciones en condiciones óptimas, cumpliendo con revisiones periódicas y adaptándose a las nuevas exigencias técnicas.
¿Qué cambia con la normativa vigente?
El Real Decreto 355/2024, en vigor desde el 1 de julio de 2024, introdujo nuevas obligaciones progresivas para las comunidades. Entre ellas:
- Desde julio de 2025, es obligatorio disponer de un plan de mantenimiento específico para cada ascensor.
- A partir de julio de 2026, será imprescindible contar con un manual de funcionamiento, elaborado por la empresa mantenedora y conservado por la comunidad.
Este documento deberá recoger instrucciones clave para el uso seguro del ascensor, contribuyendo a prevenir incidencias y mejorar la gestión del día a día en las fincas.
Adaptaciones técnicas y posibles inversiones
La normativa también establece nuevos requisitos técnicos que pueden implicar actuaciones en los equipos existentes. Entre las principales medidas destacan:
- Instalación de sistemas de protección en puertas automáticas
- Incorporación de dispositivos de comunicación bidireccional para emergencias
- Mejora en la precisión de parada y nivelación
- Sustitución de elementos obsoletos, como determinadas guías o contrapesos
Aunque no todas las adaptaciones son inmediatas, muchas comunidades deberán planificar inversiones a medio plazo para cumplir con la normativa.
Inspecciones más exigentes
Las revisiones periódicas siguen siendo un pilar fundamental. Estas incluyen:
- Inspección inicial antes de la puesta en marcha o tras modificaciones
- Revisiones periódicas por organismos autorizados (generalmente cada seis años en edificios residenciales)
- Mantenimientos continuos mensuales por parte de empresas especializadas
Cualquier deficiencia detectada deberá resolverse en los plazos establecidos, reforzando así la seguridad de los usuarios.
El papel clave de la comunidad… y de su protección
Ante este nuevo escenario normativo, la gestión eficiente y su protección y cuidado con los seguros y seguros de las comunidades de propietarios cobra aún más relevancia. En Grupo Mutua Propietarios trabajamos para acompañar a las comunidades en estos procesos, ayudando a anticipar necesidades, proteger su patrimonio y garantizar el cumplimiento de las obligaciones legales.
La adaptación a estos cambios no solo es una cuestión normativa, sino también una oportunidad para mejorar la calidad de vida de los vecinos y revalorizar los inmuebles.