Impulsados por el calentamiento global, los fenómenos meteorológicos extremos han experimentado un fuerte incremento en frecuencia, duración e intensidad en los últimos años. Sin embargo, solo un 34% de los españoles sabría cómo actuar en caso de inundación, un 32% ante fuertes vientos, y menos de la mitad (46%) en caso de incendio.
Así lo recoge el informe ‘Seguridad en edificios y viviendas’, elaborado por Grupo Mutua Propietarios, que analiza el grado de preparación de los inmuebles residenciales y el conocimiento de sus habitantes para afrontar situaciones de riesgo. De acuerdo con el informe, el 10% de los españoles afirma haber tenido una experiencia cercana a un incendio y el 14% con inundaciones o temporales, fenómenos naturales extremos que ya han provocado daños en las viviendas del 9,2 % de los españoles, según el INE.
Pero ¿hasta qué punto están preparados nuestros edificios para hacer frente a estas situaciones? Los españoles valoran con un 5,99 sobre 10 la preparación de sus inmuebles ante una posible inundación, una puntuación que desciende al 5,88 en el caso de los incendios.
Profundizando en las medidas de prevención adoptadas por las comunidades de propietarios, el informe detecta que un 72% de los edificios cuenta con sistemas de drenaje para afrontar fuertes lluvias, el 63% posee una sujeción correcta de los elementos exteriores como los toldos, y el 50% tiene ventanas y puertas reforzadas. Sin embargo, otras soluciones de protección, como los sistemas de bombeo de agua, están mucho menos extendidas y únicamente se encuentran presentes en el 21% de los inmuebles.
“La seguridad de nuestros hogares no depende únicamente de las características constructivas de los edificios, sino también de nuestra capacidad para anticiparnos a los riesgos y saber cómo actuar cuando se produce una emergencia”, señala José Luis Marín de Alcaraz, subdirector General de Operaciones de Grupo Mutua Propietarios.
La prevención contra incendios: básica y en espacios comunes
El estudio de Grupo Mutua Propietarios pone de manifiesto importantes diferencias entre las medidas de protección contra incendios instaladas en las zonas comunes de los edificios y las disponibles en el interior de las viviendas, que es precisamente donde suelen iniciarse los siniestros.
En concreto, mientras que tres de cada cuatro edificios cuentan con extintores (74%), solo un 37% dispone de escaleras de emergencia señalizadas y un 24% de detectores de humo, la presencia de sistemas de protección en los hogares es considerablemente menor: solo el 47% cuenta con extintores, el 18% con detectores de humo y apenas el 6% tiene instalados rociadores automáticos.
No obstante, el nivel de protección también presenta diferencias significativas en función de las características de los inmuebles. Los extintores son más habituales en edificios con más de 50 vecinos (84%) y, especialmente, en las construcciones más recientes, alcanzando el 92% en los edificios posteriores a 2011.
A estas diferencias en el equipamiento se suma otra carencia relacionada con el conocimiento de las medidas de seguridad. Según el informe, solo el 53 % de los españoles afirma saber utilizar un extintor, mientras que el 40 % tiene una idea general y un 7 % no sabría qué hacer.
La preocupación por los riesgos no siempre se traduce en una mayor prevención
El informe ‘Seguridad en edificios y viviendas’ también analiza cómo influye la información sobre los siniestros en la percepción del riesgo de los ciudadanos. Aunque el 86% de los españoles no ha vivido una experiencia cercana relacionada con las inundaciones, las noticias sobre sus consecuencias contribuyen a despertar la preocupación, y un 24% manifiesta una elevada inquietud ante la posibilidad de sufrir una situación de estas características. En el caso de los incendios, la inquietud es todavía mayor: el 55% de los españoles manifiesta preocupación ante la posibilidad de sufrir uno, especialmente quienes residen en edificios de grandes dimensiones (64%).
Finalmente, el informe de Grupo Mutua Propietarios señala que esta distancia entre la percepción del riesgo y la adopción de medidas preventivas también se refleja en la disposición a invertir en seguridad. Aunque los españoles valoran con una puntuación media de 6,49 sobre 10 la seguridad de sus inmuebles, solo el 39% estaría dispuesto a destinar dinero a mejorar la protección de su edificio o vivienda.
“En un contexto donde el cambio climático incrementa nuestra exposición a situaciones de riesgo, tenemos que avanzar desde una cultura de reacción ante los siniestros hacia otra basada en la anticipación. Proteger un inmueble significa también identificar sus vulnerabilidades, mantener adecuadamente sus instalaciones y preparar a las personas para responder ante una emergencia”, concluye subdirector General de Operaciones de Grupo Mutua Propietarios.