En este inicio de 2026 se han intensificado los fenómenos meteorológicos extremos con daños relevantes en edificios y comunidades. Desde tu experiencia como mediador, ¿crees que estos episodios están impulsando un cambio estructural en el sector (primas más altas, mayor foco en prevención, ajustes en riesgos, etc.)?
En relación al impacto del clima, nos encontramos ante un cambio estructural innegable que ha transformado la gestión técnica del riesgo. No hablamos de eventos aislados, sino de una nueva normalidad climática que ha tensionado las cuentas del sector. Según el informe anual de UNESPA, durante 2025 las aseguradoras destinaron un total de 492 millones de euros para cubrir daños derivados de fenómenos atmosféricos, atendiendo más de 628.800 siniestros relacionados con el clima.
Esta realidad está impulsando de forma necesaria un endurecimiento de las políticas de suscripción y una revisión de primas para salvaguardar la solvencia del sistema, desplazando el foco estratégico hacia un modelo de prevención activa más que de mera reacción tras el siniestro.
Un ejemplo, son los sistemas de alerta relacionados con eventos atmosféricos que las aseguradoras están implantando para avisar a sus clientes de modo que puedan tomar medidas preventivas.
¿Percibes que las comunidades están hoy más sensibilizadas sobre la importancia de asegurar correctamente sus inmuebles, o sigue primando el precio frente a la adecuación real de las coberturas?
Aunque detectamos una mayor sensibilidad debido al aumento de los siniestros, todavía hay una tendencia preocupante a priorizar el precio sobre la adecuación de las coberturas.
Nuestra labor como mediadores expertos es más necesaria que nunca para explicar que un ahorro mínimo en la prima puede derivar en una quiebra financiera para la comunidad ante un siniestro grave. Trabajamos para erradicar el infraseguro, asegurando que los capitales contratados respondan fielmente a la realidad actual de los costes de reparación.
¿Consideras que las aseguradoras están automatizando cada vez más la valoración y tramitación de siniestros mediante IA? Y, desde tu perspectiva, ¿qué beneficios puede aportar la inteligencia artificial al sector de la mediación en su trabajo diario?
La irrupción de la Inteligencia Artificial en el sector de la mediación no es una amenaza, sino un posible aliado estratégico que potencia nuestra capacidad de servicio. Sobre este tema hablamos recientemente en el Colegio, en el evento Segurtech, de la mano de corredores que llevan tiempo implantando estas tecnologías.
Las aseguradoras están automatizando la valoración de daños para ganar agilidad, lo que permite que los mediadores nos liberemos de tareas administrativas de bajo valor para centrarnos en lo que verdaderamente importa: el asesoramiento cualificado y la defensa de los intereses del asegurado. La IA nos aporta una capacidad de análisis de datos sin precedentes para identificar patrones de riesgo de forma proactiva, pero el factor de confianza y la interpretación humana de los riesgos complejos siguen siendo patrimonio exclusivo del mediador profesional.
Con la IA entrando en valoración de riesgos y tramitación automática: ¿Cómo puede el mediador aportar valor humano frente a procesos cada vez más automatizados?
El valor humano es, de hecho, nuestro principal activo en este entorno digital. En los momentos de mayor vulnerabilidad, como un siniestro grave, el cliente busca la empatía y la seguridad que solo un profesional experto puede ofrecer frente a la rigidez de un algoritmo. La independencia del mediador garantiza que el contrato de seguro sea justo y equilibrado. Los datos de mercado refuerzan esta postura, ya que más del 80% del volumen de primas en ramos técnicos sigue gestionándose a través de nuestro canal, lo que demuestra que la sociedad española sigue depositando su confianza en nuestro consejo experto por encima de la contratación directa automatizada.
¿Qué tendencias crees que marcarán la evolución del seguro de hogar y de comunidades de propietarios en los próximos cinco años?
La tendencia clara es la hiper-personalización y la especialización técnica. Se estima que el ramo de Multirriesgos mantendrá un crecimiento sólido, cercano al 5,3% para este 2026, impulsado por seguros más inteligentes y conectados que premiarán la prevención. El mediador del futuro cercano no será un simple vendedor de pólizas, sino un consultor de riesgos integral, altamente formado y capaz de navegar en un ecosistema donde la tecnología y el factor humano se retroalimentan para ofrecer la máxima protección al ciudadano. Es por ello, que desde el Colegio apostamos por la formación continúa de nuestros colegiados, en todos los ámbitos del sector.