Cuando vives en una vivienda de alquiler siempre surgen dudas sobre las instalaciones, las reparaciones o los suministros. Entre las más comunes está averiguar quién debe pagar la revisión obligatoria del gas. A continuación, te explicamos los detalles para que no se produzca ningún malentendido:
¿Qué revisiones son obligatorias para la seguridad de una vivienda?
Como cualquier hogar, una vivienda de alquiler necesita ciertas revisiones para garantizar que el gas funciona con seguridad. Este tema genera dudas y nos puede parecer que toda inspección sirve para lo mismo, por eso conviene saber qué controla cada revisión y quién debe realizarla. En realidad, hablamos de dos revisiones obligatorias:
- La revisión de la instalación del gas de la vivienda
- La revisión de los aparatos que utilizan gas, como la caldera o la cocina.
Cada revisión comprueba puntos distintos, aunque ambas buscan el mismo objetivo: evitar riesgos y asegurar un uso correcto.
Revisión de la instalación del gas (5 años)
La instalación de gas reúne los elementos que permiten que el gas llegue a los aparatos del hogar con seguridad. Así, aunque sea de alquiler, la vivienda necesita esta red para que aparatos tan importantes como la caldera, el calentador o la cocina funcionen de forma correcta. La inspección del gas es obligatoria y fija cada 5 años según el Reglamento Técnico de Distribución y Utilización de Combustibles Gaseosos.
En la mayoría de los hogares, la instalación empieza en el punto de entrada del gas y continúa por tuberías, llaves y conexiones que distribuyen el suministro. Por ello, una revisión periódica evita fugas y confirma que todo se mantiene dentro de los valores seguros.
- La instalación individual lleva el gas desde la conexión principal hasta cada aparato del hogar.
- La instalación comunitaria reparte el suministro entre todas las viviendas del edificio y forma parte de los servicios comunes.
Tipos de inspecciones de gas
En este sentido, la vivienda también necesita dos tipos de revisiones de gas. Esta diferencia ayuda a entender por qué ambas resultan necesarias para la seguridad del edificio:
- Inspección de la instalación receptora individual (IRI):
El técnico revisa la parte del gas que entra en la vivienda. Esta inspección cubre el tramo que va desde el contador hasta los aparatos que funcionan con gas. Su objetivo es confirmar que todo ese recorrido interior se encuentra en buen estado.
- Inspección de la instalación receptora común (IRC):
El profesional revisa las zonas comunes por donde pasa el gas antes de llegar a cada vivienda. Esta inspección va desde la válvula situada en el exterior del edificio hasta el contador de cada hogar. El edificio necesita esta comprobación para asegurarse de que el suministro llega sin problemas.
Situaciones extraordinarias donde se revisa la instalación del gas:
La instalación de gas puede necesitar una revisión adicional cuando la vivienda o el edificio atraviesa cambios que afectan al recorrido del gas. A pesar de que estas situaciones no forman parte de la revisión periódica, sí que exigen una comprobación inmediata para evitar problemas:
- Nueva instalación de gas en una vivienda:
El técnico confirma que la instalación se ha realizado de forma correcta y que el suministro entra en la vivienda sin riesgos.
- Modificación de una instalación existente:
El profesional comprueba que la reforma respeta la normativa y emite un certificado que acredita que los cambios se han realizado de manera adecuada.
Coste de la inspección de la instalación de gas
La inspección de la instalación de gas tiene un coste dividido en dos partes. La primera es fija y la paga cualquier usuario, viva donde viva. La segunda depende de la comunidad autónoma o del precio pactado si se elige una empresa externa.
- Parte fija:
El usuario abona los 15,49 € que corresponden a los gastos de gestión de la distribuidora. Este coste aparece regulado en la normativa estatal de gas y siempre se carga en la factura, sin excepciones.
- Parte regulada por la comunidad autónoma:
Si el usuario realiza la inspección con su compañía suministradora, el precio lo establece la comunidad autónoma donde se encuentra la vivienda. El importe suele situarse entre 35 € y 65 €, aunque cada territorio publica sus propias tarifas
Hasta hace poco, las revisiones de las instalaciones de gas habían sido una trampa para fraudes y engaños. A día de hoy, el técnico que acude al domicilio no puede pedir el pago en el momento. La compañía suministradora siempre carga el importe en la factura siguiente, según marca la normativa de seguridad industrial. Este cambio es fundamental porque muchas estafas se aprovechaban de la confusión y solicitaban dinero en mano.
Inspección de la caldera
La revisión de la caldera de gas permite comprobar que el aparato funciona de manera correcta y ayuda a mantener la vivienda segura. Este control evita averías inesperadas y ofrece tranquilidad, sobre todo en los meses en los que la calefacción y el agua caliente resultan más necesarias. A pesar de que su periodicidad viene marcada por la ley desde hace años, la revisión sigue pillando por sorpresa a algunos inquilinos:
- En el País Vasco la revisión se hace una vez al año.
- En el resto de las comunidades la revisión de la caldera de gas se hace cada dos años.
En cualquier caso, el técnico debe comprobar el estado general del aparato y avisar si detecta algo que requiera atención.
¿Cada cuánto debo revisar mi caldera?
Cada aparato tiene sus propias necesidades, por lo que la frecuencia de la revisión varía:
- Las calderas domésticas de gas deben revisarse cada dos años.
- Las calderas de gasóleo deben revisarse cada año.
- Las instalaciones de más de 70 kW siguen un régimen más estricto y requieren revisiones anuales.
¿Quién debe pagar la revisión del gas en un piso de alquier?
El propietario del piso de alquiler debe pagar la revisión obligatoria del gas porque la ley considera que forma parte del buen estado de la vivienda. Tanto el Código Civil como la Ley de Arrendamientos Urbanos dejan claro que estas revisiones corresponden al dueño y no al inquilino. Por eso el propietario debe encargarse de hacerlas a tiempo y asumir su coste sin incluirlo en la renta.
Proteger tu vivienda en alquiler no se basa solo en cumplir con las revisiones, sino en sentir que todo está bajo control. En Grupo Mutua Propietarios te acompañamos para que gestiones tu alquiler con seguridad y con el respaldo de un equipo experto. Estamos aquí para ayudarte.